La pregunta llega siempre igual: «el proveedor chino me cotizó USD 8.000, ¿cuánto me sale puesto en Santiago?». El precio del proveedor suele ser menos de la mitad de la historia. Estos son todos los componentes del costo, en el orden en que aparecen.
1. Valor de la mercancía y el incoterm
Lo primero es saber qué incluye el precio que te dieron. En FOB el proveedor deja la carga a bordo en el puerto chino y desde ahí pagas tú: es la modalidad que te permite controlar el flete y elegir con quién trabajas. En EXW pagas incluso el traslado desde la fábrica al puerto. En CIF el proveedor contrata el transporte, lo que simplifica pero suele encarecer y te deja sin control de los tiempos.
2. Flete internacional y seguro
Varía por temporada, ruta y tipo de equipo, y cambia mes a mes: no sirve un número de referencia antiguo. Lo que sí conviene fijar es el criterio: un contenedor de 40 pies desde el sur de China a San Antonio tiene una tarifa por contenedor, mientras la carga consolidada (LCL) se cobra por metro cúbico o tonelada, según cuál resulte mayor. El seguro es un porcentaje del valor de la mercancía y es barato en comparación con el riesgo que cubre.
3. Tributos en Aduana
Aquí el cálculo es predecible. La base es el valor CIF: mercancía más flete más seguro.
China tiene tratado de libre comercio con Chile, así que con certificado de origen válido el ad valorem puede quedar en cero y el IVA se calcula sobre una base menor. Sin ese certificado se paga el 6% completo, aunque la mercancía sea indudablemente china.
4. Gastos locales en Chile
Es la parte que sorprende a quien importa por primera vez, porque no aparece en ninguna cotización del proveedor:
- Gastos portuarios y de agencia naviera: emisión de documentos, gate in/out, uso de muelle.
- Almacenaje: se cobra por día a partir del vencimiento del período libre. Es el costo que más crece si algo se demora.
- Honorarios del agente de aduanas: por el despacho y la tramitación.
- Transporte desde el puerto a tu bodega: depende del destino y del tipo de carga.
- Desconsolidado, si la carga viene en LCL.
5. Lo que no se ve pero cuesta
Una clasificación arancelaria equivocada obliga a reliquidar los tributos y puede traer multa. Un certificado de origen mal emitido borra la rebaja del tratado. Un embalaje de madera sin tratamiento fitosanitario genera una observación del SAG y días de almacenaje mientras se resuelve. Ninguno de estos costos está en la cotización inicial, y todos son evitables revisando antes de embarcar.
Regla práctica para estimar
Para una carga estándar desde China en contenedor completo, con tratado aplicado y sin contratiempos, el costo total puesto en bodega en Santiago suele quedar bastante por encima del valor FOB del proveedor. La proporción exacta depende del volumen, del peso y del flete del momento, y esa es justamente la conversación que conviene tener antes de transferir el pago.